Dirección: Young-hoon
Park / Guión: Gye-ok Park & Young-hoon Park / Año: 2005
Un subgénero que me gusta mucho en el cine es el de baile,
me encanta ver las coreografías que tienen, los vestuarios y todo lo
relacionado a ese entretenimiento, incluyendo en muchos casos las escenas
imposibles de hacerlas en a la realidad. Y con mi familia compartimos ese
gusto, mi papá era maestro de baile. Así que el otro día, nos sentamos todos
juntos a ver algo nuevo, por lo menos para nosotros. Una película de baile de salón
pero coreana.

Ahí conoce a Jang Chae-rin e inmediatamente van a casarse. Poco
después Yeong descubre que ella no es la gran bailarina que esperaba, sino la
hermana menor de esta y que no tiene conocimientos de baile. Tras varios
problemas, ella demuestra que a pesar de no saber bailar, tiene toda la
capacidad para aprender y desea ayudarlo a ganar la competencia. Mientras pasa
esto tienen que fingir que son en realidad marido y mujer, ya que están siendo vigilados
por la oficina de inmigración. Y para la mala suerte de Yeong, su gran rival a
puesto su mirada de Jang y la quiere como pareja de baile, cueste lo que
cueste.

Esta película no es la octava maravilla, pero cumple su
cometido. Te hace reír en las escenas cómicas, entristecer en las trágicas y no
decepcionan para nada las coreografías.
En lo personal Geun-Young Moon se lleva
la película, ya que interpreta a una niña que ha llegado al mundo real y no
sabe cómo seguir, pero para nada demuestra que quiera seguir siendo niña,
afronta la situación.
Así que si te gustan las películas de bailes y/o las
comedias románticas, esta en una buena película para ver un domingo y pasar un
rato agradable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario